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Una tesis defiende el uso de agua termal contra la fibromialgia

El estudio cogió el agua de la piscina termal de As Burgas para evaluar la eficacia de este tipo de intervenciones

El impacto de la fibromialgia en la salud de las personas que la padecen se reduce significativamente tras la aplicación de una intervención de 14 baños con agua mineromedicinal y dicha mejora se mantiene de forma significativa hasta ocho meses. Esta es una de las conclusiones recogidas en la tesis de doctorado de la investigadora Natalia Calvo, egresada en Enfermería por la UVigo.  

La tesis, dirigida por la profesora de la Escuela Universitaria de Enfermería María Reyes Pérez, fue presentada este curso académico en la Facultad de Educación y Trabajo Social del Campus de Ourense con el título Educación para la salud y aguas  mineromedicinais en pacientes diagnosticados de fibromialgia. Su objetivo principal fue a evaluar la eficacia de una intervención con agua  mineromedicinal (concretamente de la piscina termal de As Burgas) en pacientes diagnosticados de fibromialgia, buscando conocer se produce una reducción clínicamente relevante en parámetros de afectación al finalizar la intervención y en meses posteriores.

Para alcanzarlo, comenta la ya doctora por la Universidad de Vigo, “deseñamos e realizamos o primeiro ensaio clínico cruzado aleatorizado nacional e internacional para medir o uso terapéutico de baños simples con auga mineromedicinal en pacientes con fibromialxia”. Con él, añade, quisieron “dar recoñecemento a este tipo de terapia complementaria, que ata agora, no noso medio, non foi suficientemente considerada polos profesionais da saúde”.

https://www.laregion.es/articulo/ourense/tesis-defiende-uso-agua-termal-fibromialgia/202201152301291098958.html

Villapol, la sabia de la Covid persistente: “El virus podría provocar la aparición de fibromialgia”

Villapol, la sabia de la Covid persistente: Podría desencadenar la aparición de fibromialgia

Villapol, la sabia de la Covid persistente: “Podría desencadenar la aparición de fibromialgia”

SALUD

Villapol, la sabia de la Covid persistente: “El virus podría provocar la aparición de fibromialgia”

“La Covid persistente será lo que nos quede después de la pandemia” / “La falta de olfato predice mejor el deterioro cognitivo de la Covid persistente que la enfermedad grave” / “No existen tratamientos muy efectivos para el cerebro inflamado”.

Villapol, la sabia de la Covid persistente: Podría desencadenar la aparición de fibromialgia

Villapol, la sabia de la Covid persistente: “Podría desencadenar la aparición de fibromialgia”

SALUD

Villapol, la sabia de la Covid persistente: “El virus podría provocar la aparición de fibromialgia”

“La Covid persistente será lo que nos quede después de la pandemia” / “La falta de olfato predice mejor el deterioro cognitivo de la Covid persistente que la enfermedad grave” / “No existen tratamientos muy efectivos para el cerebro inflamado”.

16 enero, 2022 03:18GUARDAR

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Marcos Domínguez

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Desde su laboratorio en el Instituto de Investigación del Hospital Methodist, en Houston, Texas, Sonia Villapol (Bretoña, Lugo, 1977), trabaja incansablemente para descifrar uno de los retos más complejos de la Covid: por qué unas personas, meses después de infectadas, padecen una serie de síntomas que en ocasiones no se relacionan con aquellos de la enfermedad aguda.

La Covid persistente es un misterio que sigue trayendo de cabeza a los investigadores y a los médicos. Aunque hay varias teorías sobre su origen, se desconoce por qué afecta más a unas personas (con fuerte presencia en mujeres de mediana edad) que a otras. La fatiga, la ‘niebla mental’ o la falta de atención son algunos de los principales síntomas, neurológicos, de una larga lista, que a veces hacen confundir esta condición con ansiedad y depresión.

Licenciada en Biología Molecular por la Universidad de Santiago de Compostela, Villapol pasó por Barcelona y París antes de recabar en Estados Unidos, donde trabaja desde 2010 focalizada en las neurociencias, intentando desentrañar uno de los mayores secretos del cerebro: su relación con la colonia bacteriana del intestino, la microbiota.

Pero la Covid se cruzó en su camino, como lo ha hecho en el de la mayoría de investigadores mundiales. Su contribución frente a la pandemia es una de las menos obvias: explicar cómo un virus, en principio respiratorio, puede alterar el cerebro y cuál es la mejor forma de combatirlo.

https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20220116/villapol-covid-persistente-podria-provocar-aparicion-fibromialgia/642685751_0.html

Un estudio apunta al virus de la mononucleosis como desencadenante de la esclerosis múltiple

Un estudio publicado en la revista Science apunta al virus de Epstein-Barr -que causa la mononucleosis, la llamada “enfermedad del beso”- como desencadenante de la esclerosis múltiple. Esta enfermedad del sistema nervioso afecta al cerebro y la médula espinal de 1 de cada 3.000 personas en el mundo.

El equipo investigador de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard ha analizado los registros médicos de 10 millones de soldados estadounidenses y ha concluido que la infección por Epstein-Barr multiplicaría por 32 el riesgo de padecer esclerosis múltiple.

“Es el primer estudio que aporta pruebas convincentes de causalidad”, ha afirmado el autor principal de la investigación, Alberto Ascherio, puesto que otros estudios ya habían explorado esta hipótesis.

Todos los soldados con esclerosis múltiple menos uno tuvieron el virus

La base de datos utilizada para la investigación corresponde a los alistados entre 1993 y 2013 en Estados Unidos, que daban una muestra de sangre cada dos años para la vigilancia del VIH. De los 10 millones de soldados, 955 desarrollaron esclerosis múltiple, pero solo pudieron trazar las muestras de sangre de 801 de ellos. Aunque en un principio 35 de estos sujetos se registraron como negativos por el virus, al final de la serie todos los pacientes de esclerosis múltiple menos uno habían sido positivos por Epstein-Barr. 

El virus apareció, de media, cinco años antes de que desarrollaran la enfermedad rara. Para Ascherio, este periodo “puede deberse, en parte, a que los síntomas de la enfermedad no se detectan durante las primeras fases y, en parte, a la relación evolutiva entre el virus y el sistema inmunitario del huésped, que se estimula repetidamente cada vez que el virus latente se reactiva”.

Los análisis de los soldados con esclerosis múltiple, además, mostraban un aumento de los niveles de una proteína vinculada a la degradación neuronal tras la mononucleosis. Los investigadores han seguido la evolución de otros virus comunes en los registros, pero con ningún otro han podido establecer una relación.

https://www.rtve.es/noticias/20220113/virus-mononucleosis-esclerosis-multiple/2255762.shtml

Fibromialgia, del estigma al reconocimiento

La fibromialgia no daña las articulaciones ni los músculos, pero afecta de manera significativa y negativa en la calidad de vida de quien la padece

“Me duele todo” es la frase con la que la persona con fibromialgia suele referirse a cómo se siente. En muchos casos los médicos buscarán lupus o artritis reumatoide y, cuando los descarten, probablemente llegarán a la fibromialgia. 

Una de las dificultades de la fibromialgia es que no se presta a ninguna definición o diagnóstico específicos. Es muy difícil determinar este síndrome, ya que diagnosticarlo es cuestión de descartar otras enfermedades.

La fibromialgia afecta entre el 2-6% de la población, sobre todo mujeres (hasta nueve veces más que a los hombres), especialmente a partir de los 30-40 años, según la Federación Española de Reumatología.

Fibromialgia, un dolor similar a la artritis pero con diferencias

Aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra, el dolor musculo-esquelético generalizado y presión en puntos concretos es uno de los más comunes. El dolor suele localizarse en zonas del cuerpo como los brazos, piernas, cabeza, pecho, espalda y glúteos y suele variar de leve a severo, con “brotes” y momentos de mejoría. 

Este malestar puede sentirse como ardor, dolor, rigidez o dolor punzante. Aunque comparte algunos síntomas con la artritis, y se considera una afección reumática porque tiene un impacto en los músculos, en las articulaciones y en los huesos, la afección es distinta.

La fibromialgia no daña las articulaciones ni los músculos, tampoco hay signos externos de inflamación ni es considerada una afección degenerativa, ya que los síntomas pueden mejorar tras el diagnóstico y el tratamiento.

Pese al papel decisivo del dolor, este no es el único síntoma que suele acompañar la fibromialgia. También pueden aparecer otros signos como:

  • Gran sensación de cansancio incluso sin realizar ningún esfuerzo y que no siempre desaparece con el descanso.
  • Trastornos del sueño: problemas para dormir, despertares durante la noche y sueño no reparador.
  • Ansiedad y depresión: en la mayoría de los casos no se sabe si se producen antes, acompañan la enfermedad o son una consecuencia de esta.
  • Problemas para concentrarse: deterioro cognitivo más autopercibido que real. La persona sufre una especie de enlentecimiento del procesamiento de la información.
  • Mayor sensibilidad a la luz, el ruido, los olores y la temperatura.

Una de las particularidades de la fibromialgia es que los síntomas pueden ser crónicos o pueden aparecer y desaparecer con el tiempo, lo que dificulta obtener un diagnóstico preciso. Además, no hay análisis de sangre, radiografías o exploraciones concretas que puedan confirmar un diagnóstico. 

La falta de signos externos también puede provocar que los demás no aprecien el dolor y la fatiga que la persona experimenta, lo que se traduce en un aumento de los sentimientos de frustración y depresión. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no la reconoció como enfermedad hasta 1992 y fue incorporada a la clasificación internacional de enfermedades. Hasta entonces, se consideraba un trastorno psicológico de somatización, una patología imaginaria.

Suele considerarse que una persona tiene fibromialgia cuando el dolor generalizado dura tres meses o más; aparece fatiga crónica y síntomas cognitivos como problemas con la memoria y la comprensión.

Cuáles son las causas de la fibromialgia

La fibromialgia es una anomalía en la percepción del dolor, es decir, se perciben como dolorosos estímulos que en condiciones normales no lo son. Aunque no se conoce con exactitud por qué se produce, sí hay algunas pistas que pueden ayudarnos un poco.

Se considera que la fibromialgia aparece por una alteración de los neurotransmisores del sistema nervioso (las sustancias que se encargan de la comunicación entre unas neuronas y otras). Debido a este desequilibrio aparecen alteraciones que explican la multitud de manifestaciones clínicas. Hay varios factores implicados que pueden desencadenarla.

  • Componente genético: varios genes implicados en la producción de neurotransmisores y receptores relacionados con la transmisión de la señal nerviosa se han relacionado con la fibromialgia.
  • Estrés emocional
  • Infecciones
  • Cirugía o traumatismos

Cualquier situación de estrés agudo o crónico, físico o emocional, puede ser considerada un desencadenante.

Cuál es el tratamiento para la fibromialgia

A día de hoy aún no se conoce una cura para la fibromialgia. Por tanto, el tratamiento puede ser difícil al principio. Dado que los síntomas son diversos y varían entre los pacientes, los programas de tratamiento deben ser individualizados para cada persona. El objetivo es mejorar el dolor y tratar el resto de síntomas que lo acompañan para conseguir una mejor calidad de vida.

Se ha demostrado que el tratamiento es más eficaz cuando se trabaja con el estilo de vida: la reducción del estrés, el ejercicio regular y un horario de sueño regular. El ejercicio físico y la terapia cognitivo-conductual son las formas de terapia no farmacológica más aceptadas y beneficiosas. 

https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/fibromialgia-estigma-reconocimiento_1_8548638.html

Un ensayo clínico aporta pruebas preliminares de la cura de EM/SFC

Un ensayo clínico aporta pruebas preliminares de la cura de EM/SFC

Un ensayo clínico aporta pruebas preliminares de la cura de la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC) y Long Covid BURLINGAME, Calif., 6 de septiembre de 2021 /PRNewswire/ — Cortene Inc. anuncia la publicación de su ensayo clínico InTiME, en el que una breve infusión subcutánea de su fármaco experimental, CT38, logró una mejora sostenida de los síntomas en EM/SFC. La empresa tiene previsto probar CT38 en Long Covid, la fase posterior a la infección por COVID-19 …

Leer más: https://www.europapress.es/comunicados/internacional-00907/noticia-comunicado-ensayo-clinico-aporta-pruebas-preliminares-cura-em-sfc-20210906090058.html

(c) 2021 Europa Press. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.

Vivir con fibromialgia, pero sin dolor: el sueño que puede convertirse en realidad

Científicos de Londres y Suecia han unido sus fuerzas para descubrir alternativas efectivas contra el sufrimiento crónico causado por esta enfermedad

La fibromialgia es sinónimo de sufrimiento. Esta enfermedad, llamada literalmente dolor de los tejidos, impacta diariamente en la vida de más de un millón de personas, según los datos de la Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de fatiga Crónica (SEFIFAC).

La sensación de dolor agudo generalizado o el cansancio permanente son una realidad cotidiana para todas estas personas, especialmente entre las mujeres, que suponen 8 de cada 10 pacientes diagnosticados. Mientras siguen con sus vidas a la espera de un tratamiento efectivo, un grupo de psiquiatras, psicólogos y neurocientíficos han dado con un avance significativo en la lucha contra esta afección.

Los anticuerpos son la verdadera causa de la enfermedad, y por tanto la clave para su tratamiento

Hasta ahora los especialistas pensaban que su origen se encontraba en el cerebro, pero este estudio ha demostrado que el sistema inmunológico también está directamente implicado en el desarrollo de la enfermedad. De hecho, los científicos han constatado que, al inyectar en ratones sanos diferentes dosis de anticuerpos procedentes de personas afectadas por fibromialgia, los síntomas se trasladan desde el paciente donante de anticuerpos hasta el animal receptor.

La conclusión de los especialistas es contundente: los anticuerpos son la verdadera causa de la enfermedad, y por tanto la clave para su tratamiento definitivo. En palabras del investigador principal del proyecto, David Andersson: “Este descubrimiento proporciona a la medicina nuevas opciones terapéuticas y una esperanza real para los pacientes con fibromialgia”.

Un problema de base


En efecto, una de las grandes dificultades que presentaba hasta este momento el tratamiento de la fibromialgia es la premisa de que, en realidad, los dolores fibrilares y articulares de los pacientes de fibromialgia nacían de un problema del sistema nervioso central.

Tal y como recoge un estudio conjunto de los Institutos de Neurociencia, Fibromialgia y la Unidad Especial Médico-Quirúrgica del Hospital Clínic de Barcelona, los tratamientos que se siguen aplicando hoy en día se basan en medicamentos paliativos, como analgésicos y antidepresivos, junto a diferentes terapias ocupacionales que van desde la práctica de deportes aeróbicos hasta la fisioterapia.

Una vez descartada la teoría de los trastornos cerebrales, este estudio sueco-británico da a entender que si el origen de los síntomas se encuentra en el sistema inmunológicolas terapias orientadas a corregir los niveles de anticuerpos en el organismo deberían ser más efectivas para combatir la enfermedad. De hecho, ya existen terapias que se aplican de forma segura en el tratamiento de otras dolencias de tipo inmunológico, como la esclerosis o la artritis.

El enemigo en casa

En realidad, la responsabilidad de los anticuerpos en el desarrollo de la fibromialgia ha llegado a sorprender a los propios investigadores. Así lo reconoce el doctor Andreas Goebel, investigador clínico principal de la Universidad de Liverpool: “Cuando inicié este estudio en el Reino Unido, esperaba que algunos casos de fibromialgia fueran autoinmunes, pero este experimento ha revelado que los anticuerpos causan dolor en cada uno de los pacientes reclutados”.

Aunque ser inmune signifique estar protegido frente a una amenaza externa, una alteración de las células, tejidos u órganos que componen nuestro sistema inmunológico puede resultar perjudicial para nuestra saludEste es precisamente el caso de las citoquinas.

El 90% de los pacientes padecen también cansancio, entre el 70-80% trastornos del sueño y hasta un 25% ansiedad o depresión

Una parte de estas células defensivas cumplen una función proinflamatoria, mientras que otras actúan de forma inversa. Según la prestigiosa investigadora Coskun Benlidayi, el exceso de citoquinas proinflamatorias está detrás de la activación de los receptores del dolor que causa la fibromialgia. De ahí que la aplicación de las citoquinas antiinflamatorias pueda constituir uno de los remedios eficaces para miles de pacientes en todo el mundo.

Un drama personal de impacto global

A pesar de que los problemas sociales derivados de la fibromialgia carezcan de una presencia proporcional a su importancia en la agenda política, cabe destacar que este fenómeno repercute de manera notable en nuestro sistema de salud.

A la luz de un estudio difundido por SEFIFAC en mayo de 2020, casi la cuarta parte de los médicos de familia reconocieron sentirse “agotados al tratar esta enfermedad”. Un dato recogido durante la primera ola de la pandemia Covid-19, el momento de mayor vulnerabilidad para todos los pacientes afectados por el dolor crónico.

Para estos enfermos, la fibromialgia acaba suponiendo un verdadero obstáculo en todas las facetas de su vida, ya que según datos recabados por la Fundación Española de Reumatología, el 90% de los pacientes padecen también cansancio, el 70-80% trastornos del sueño y hasta un 25% ansiedad o depresión.

https://www.alimente.elconfidencial.com/bienestar/2021-08-19/vivir-con-fibromialgia-sin-dolor_3192784/

La investigación en Covid prolongado podría ayudar a los pacientes con síndrome de fatiga crónica

ENFERMEDAD MUY CUESTIONADA POR LA CIENCIA

Su origen desconocido y la posibilidad de asociar sus síntomas a otros problemas dificultan el diagnóstico de esto estos pacientes que, en muchas ocasiones, la opinión médica que reciben es que sus dolencias físicas están en sus cabezas.

El síndrome de fatiga crónica (conocido también como encefalomielitis miálgica) es una enfermedad grave y de larga duración que puede afectar a varios sistemas de nuestro cuerpo, por lo que puede dificultar la realización de actividades normales en nuestro día a día. Su origen es desconocido y suele aparecer con mayor frecuencia en mujeres jóvenes y de mediana edad. En términos de sintomatología, la enfermedad se presenta como cansancio sin que exista una causa aparente que lo provoque.

Desde hace años los pacientes con el síndrome de fatiga crónica afirman sentirse rechazados por los sistemas y profesionales sanitarios. El desconocido origen de la enfermedad y la posibilidad de asociar sus síntomas a otros problemas dificultan el diagnóstico de esto estos pacientes que, en muchas ocasiones, la opinión médica que reciben es que sus dolencias físicas están en sus cabezas. Pero ahora parece que la situación ha comenzado a cambiar como consecuencia del creciente número de pacientes que han superado la Covid-19 pero continúan sufriendo algunos de sus síntomas de forma persistente o han desarrollados secuelas. Hablamos de la Covid prolongada.

Los expertos en la materia declaran en The Guardian que no están sorprendidos de la aparición de la Covid prolongada. Los síndromes de fatiga persistentes se han venido registrando en la literatura científica desde hace décadas tras superar infecciones provocadas por virus, hongos o bacterias. Anthony Komaroff, profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, recuerda en la citada cabecera un brote de casos de SARS que en 2003 afectó a varios profesionales de la salud en Toronto (Canadá). Comenta que las secuelas de la infección les impidieron retomar su trabajo hasta casi un año después enfrentándose a síntomas persistentes como los que ahora se asocian con la Covid prolongada: debilidadfatiga dolor muscular.

El experto señala que en estudios anteriores sobre distintos agentes infecciones, en aproximadamente uno de cada 10 pacientes había aparecido síndrome de fatiga persistente. Si esta cifra se extrapola a las infecciones por SARS-CoV-2, estaríamos hablando de millones de personas en todo el mundo. El resultado sería una ingente cantidad de pacientes con síntomas persistentes y fatiga post-infecciosa que plantea un gran desafío para los sistemas sanitarios.

“Como consecuencia del aumento tanto en apoyo financiero como en investigaciones creo que es probable que obtengamos algunas respuestas fundamentales tanto para la Covid prolongada como para el síndrome de fatiga crónica en los próximos cinco años. Y, por respuestas fundamentales, me refiero a mejores pruebas diagnósticas y desarrollo de tratamientos efectivos”

“Como consecuencia del aumento tanto en apoyo financiero como en investigaciones creo que es probable que obtengamos algunas respuestas fundamentales tanto para la Covid prolongada como para el síndrome de fatiga crónica en los próximos cinco años. Y, por respuestas fundamentales, me refiero a mejores pruebas diagnósticas y desarrollo de tratamientos efectivos”, asegura.

Desde finales de la década de 1980 ha surgido un debate sobre el componente psicológico en el síndrome de fatiga crónica. Muchos pacientes critican que uno de los problemas de base en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad reside en que los profesionales médicos, en muchas ocasiones, no son capaces de diferencias una enfermedad multisistémica posviral de otros problemas como la ansiedad, por ejemplo.

En este punto cabe destacar un estudio publicado en 2011 por The Lancet que concluía que la terapia conductual y el ejercicio eran los dos mejores tratamientos ante el síndrome de fatiga crónica. Unas conclusiones que además señalaban al origen psicológico de la enfermedad. Tanto pacientes como parte de la comunidad científica criticaron la investigación apuntando a una definición errónea de la enfermedad que se tradujo en la participación en el ensayo clínico de pacientes con depresión y no con síndrome de fatiga crónica.

David Tuller, investigador principal del Centro de Salud Pública Global de la Universidad de California (Berkeley), explica en The Guardian que “esta idea de que estos pacientes pueden curarse con ejercicio y psicoterapia ha sido el enfoque predominante durante los últimos 30 años y se basa en investigaciones nefastas e ideas prejuiciosas”. Pero las cosas están cambiando.

En 2017 los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) retiraron la recomendación de terapia cognitivo-conductual y el ejercicio gradual. En Reino Unido, el Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y la Atención hizo lo mismo.

A pesar de estos cambios, el camino continúa repleto de desafíos. Los pacientes afectados esperan que el aumento en materia de investigación para hallar respuestas ante la Covid prolongada pueda abrir nuevas vías para el síndrome de fatiga crónica.

https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/investigacion-covid-prolongado-ayudar-pacientes-sindrome-fatiga-cronica_99366_102.html

Un nuevo estudio cambia lo que sabíamos hasta ahora sobre la fibromialgia

La investigación, publicada en The Journal of the Clinical Investigation, podría allanar el camino hacia el desarrollo de tratamientos efectivos para las personas afectadas

Por Marta Rey02/07/2021 – 13:57 Actualizado: 02/07/2021 – 13:57

Durante décadas se ha pensado que la fibromialgia se originaba en el cerebro. Ahora, una investigación científica llevada a cabo por el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King’s College de Londres y publicada en la revista Journal of the Clinical Investigation, echa por tierra esta creencia al determinar que podría tratarse de una condición inmunológica.

La investigación, desarrollada en colaboración con la Universidad de Liverpool y el Karolinska Institute, ha demostrado que algunos de los síntomas de la desconocida enfermedad son causados por anticuerpos que aumentan la actividad de los nervios sensibles al dolor en todo el cuerpo. Los resultados abren paso al desarrollo de nuevos tratamientos que mejoren las condiciones de los pacientes afectados. “Ofrecen una asombrosa esperanza sobre el posible tratamiento futuro de los síntomas de la fibromialgia”, explica en un comunicado doctor Andreas Goebel, investigador clínico en la Universidad de Liverpool.

Estimaciones recientes determinan que al menos 1 de cada 40 personas padece esta desconocida enfermedad alrededor del mundo. Afecta principalmente a adultos entre 25 y 55 años – en su mayoría mujeres – y está caracterizada por la presencia de dolor generalizado en todo el cuerpo, fatiga y angustia emocional.

Los tratamientos actuales se centran en la prescripción de analgésicos y antidepresivos, así como en la recomendación de ejercicio físico moderado. Sin embargo, esta estrategia solo funciona para un reducido número de pacientes, lo que pone de manifiesto la necesidad de buscar fármacos más efectivos y dirigidos.

Para llevar a cabo la investigación, cuya metodología y publicación ha sido sometida a revisión por pares, se extrajo sangre de 44 pacientes afectados por fibromialgia y se inyectaron anticuerpos de cada uno de ellos en ratones. Los animales en seguida se mostraron sensibles a la presión y al frío y mostraron debilidad y pérdida de fuerza en sus extremidades. Por su parte, aquellos inyectados con anticuerpos de personas sanas no vieron afectada su condición.

Por último, los recientes hallazgos podrían tener implicaciones en otras enfermedades con sintomatología parecida, como la encefalomielitis miálgica – conocida también como el síndrome de fatiga crónica – o el covid persistente.

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2021-07-02/fibromialgia-origen-autoinmune-enfermedad_3164231/